Primer y segundo día

Después de un largo viaje y de una preparación previa impecable, finalmente, estamos aquí. Llegamos al College con muchísima alegría. La ansiedad dio paso al cansancio producto de la jornada pero ninguno de nosotros quería perderse nada de lo que venía. Fuimos recibidos con gran calidez por nuestros anfitriones. En el aeropuerto nos recibió Lorrie que es la encargada de la coordinación del programa y su esposo, Ted, que muy amablemente nos acompañaron a destino.

El Padre Juan Carlos nos dio la bienvenida en el Campus, junto con Shanell, exalumna del College y encargada de nuestros chaperones, Andrew y Raysa, que están siempre para lo que los necesitemos y coordinan las actividades de los chicos. Nos acomodamos en nuestros departamentos para reponer la energía e iniciar nuestra actividad.

La mañana del sábado, con alegría, nos encontramos con la delegación de alumnos de Colombia y su coordinador, David, que compartirán con nosotros el Programa. Luego tuvimos la oportunidad de recorrer el predio del Campus que nos permitió familiarizarnos con el ámbito en el cual se van a desarrollar todas nuestras actividades, las académicas, las deportivas y la recreativas. Conocimos el edificio donde transcurrirá la actividad académica como también los espacios deportivos y la capilla. Luego nos dedicamos a aprovisionarnos de lo necesario para nuestra estadía. Cada uno de los grupos se organizó y decidió lo que debían comprar para sus necesidades, lo cual implicó acuerdos que proveen a la convivencia y al respeto que buscamos en todo lo que hacemos.

Finalizando el sábado tuvimos un simulacro de incendio que nos entrenó para el caso en que se diera una situación de emergencia. La Policía del Campus nos enseñó las conductas a seguir en cada caso, a lo que los chicos respondieron con absoluto respeto. La cena es, siempre, el momento del encuentro relajado y el ámbito de las instrucciones importantes para la Jornada siguiente. De a poco, empezamos a introducir el clima de trabajo que se acercaba. Pero, todavía, nos faltaba disfrutar del domingo.

La mañana amaneció brillante y, luego del desayuno, pudimos compartir la Eucaristía. El encuentro con Jesús fue intenso y los chicos lo vivieron con gran alegría. Allí conocimos a miembros de la comunidad religiosa de otras nacionalidades. Por la tarde salimos a una visita altamente interesante. Old Sturbridge Village es un predio de 80 hectáreas que recrea la vida de una villa de colonos de la Nueva Inglaterra durante el siglo XVIII y XIX. Es un museo viviente donde pudimos recorrer los edificios emblemáticos. Un grupo de personajes ataviados de época nos explicaron las actividades que realizaban los primeros habitantes del lugar. Pudimos conversar con las tejedoras, con el banquero, con las mujeres que se dedicaban a la elaboración de manteca y queso y cada uno de ellos, en lengua original, nos respondieron a todas nuestras preguntas. Fue una tarde preciosa y de enorme aprendizaje.

Finalmente, y luego de las indicaciones pertinentes a la jornada del lunes, nos preparamos para comenzar la actividad académica. Hoy los chicos comenzaron sus clases. El trabajo y el estudio serán protagonistas de estas jornadas. Pero ellos están listos para esto y muy dispuestos a la tarea.